Los vicios más baratos y el pan más caro

En un índice elaborado por Eurostat sobre el precio de los alimentos, salen resultados cuando menos curiosos para España: Beber y fumar es más barato que en la mayoría de los países de la Unión Europea. El tabaco cuesta un 36% menos que la media comunitario y el precio del alcohol es un 19% más bajo que en la media de los 27.

El alcohol sólo es más barato en Bulgaria, Lituania, Hungría y Eslovaquia, según los datos de la oficina estadística comunitaria, referidos a 2006. Fumar cuesta menos en 10 estados miembros: Bulgaria, República Checa, Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Polonia, Rumanía, Eslovenia y Eslovaquia)

Y las diferencias son abismales. Irlanda se sitúa a la cabeza en cuanto al precio de las bebidas alcohólicas -un 81% superior a la media de los 27-, seguida de Finlandia (70% más), Reino Unido (52% más) y Suecia (45% más)

El consumo de tabaco resulta especialmente caro en Reino Unido, donde los precios doblan la media comunitaria, Irlanda (el 86% más), Francia (33% más) y Suecia y Alemania, ambos con precios que superan en un 19% el promedio de la UE.

Asimismo, los productos alimentarios y las bebidas no alcohólicas son en España son un 8% más baratos que la media de los 27.

Los ciudadanos de 13 países comunitarios (Bulgaria, República Checa, Estonia, Letonia, Lituania, Hungría, Malta, Holanda, Polonia, Portugal, Rumanía, Eslovenia y Eslovaquia) pagan menos que los españoles por esos productos.

El pan y los cereales son en España el 12% más caros, mientras que la leche, el queso y los huevos cuestan el 4% menos y la carne es un 19% más barata.

El país de la UE donde cuesta más llenar la cesta de la compra es Dinamarca (42% más que la media), seguido de Irlanda (25% más), Finlandia (20% más) y Suecia (19% más).

Aunque puede pensarse que somos afortunados, también hay que tener muy en cuenta la diferencia de sueldos que hay en otros países donde todo es más caro, lo que hace que el índice no sea más que una curiosidad sin repercusión en la realidad.