La subida de precios es debido a la especulación según agricultura

El secretario general de Agricultura del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), José Puxeu, reconoció ayer el aumento del precio de los cereales, pero negó rotundamente que el pan vaya a subir por efecto de este encarecimiento en las materias primas y lo achacó a efectos especulativos.

El Gobierno va a estar muy atento a quien pretenda hacer el agosto en septiembre», afirmó Puxeu en una intervención en la sede del Ministerio. «Hay mucho espabilado», sentenció. Sobre el encarecimiento de los precios de los cereales, Puxeu lo vinculó fundamentalmente al incremento de la demanda de este tipo de productos por parte de países emergentes.

Además, Puxeu avanzó que la cosecha de cereales hasta julio ha alcanzado la cifra récord de 23,7 millones de toneladas, frente a la estimación realizada por el Ministerio de 22,6 millones de toneladas. El responsable ministerial dijo que se trata de la mejor cosecha en los últimos diez años y que refleja el compromiso con el cultivo por parte de los agricultores.

Sobre la incidencia en el precio de los cereales por su uso para biocombustibles, Puxeu afirmó que el porcentaje de la cosecha destinada a ello es «insignificante» en 2007 e inferior al 2% registrado el año pasado.«Los biocombustibles no generan distorsiones en el mercado», insistió.
Asimismo, Puxeu criticó duramente a quienes anuncian subidas del pan de hasta el 50%, pues «una materia prima como el trigo, que supone el 10% del coste final del pan no puede causar una subida de este calibre».

La subida del trigo

El precio del trigo ha protagonizado una fuerte subida del 42%, pasando de los 26 a los 37 céntimos de euros el kilo, lo que es una «fuerte subida», según Puxeu, pero que «prácticamente no tiene incidencia en el precio final de venta al público». Puxeu avanzó que el precio del pan se mantiene en los 2,15 euros el kilo de media y hasta ahora no se ha producido ningún efecto de subida de precios. La baguete tradicional, por su parte, también se mantiene estable en torno a los 60 céntimos de euro por unidad.

Sobre el precio de otros productos, Puxeu reconoció el fuerte incremento del pollo, los huevos o el arroz, pero lo calificó de «normal» y lo relacionó con el aumento de su demanda por el uso, como en el caso del arroz, que se consume como base de la alimentación de muchos inmigrantes.