Según un estudio de la consultora Nielsen, las leyes antitabaco y antialcohol están haciendo sus estragos en la hostelería. Concretamente en lo correspondiente a bebidas alcohólicas de alta gradaución, ha bajado su consumo en un 3'3% y el tabaco ha disminuido un increible 8%.
Sin duda una buena noticia para la salud de los españoles, aunque no tanto para los que viven de la hostelería. Sin embargo, como dato curioso cabe destacar que el consumo de bebidas no alcohólicas y de baja graduación a subido un 2'1%, en concreto la cerveza sin un 9'1% y la normal un 4'9%.
Hay que añadir que uno de los factores que ha incidido de forma decisiva en este cambio en los hábitos de los consumidores españoles es la puesta en marcha de la ley del carnet por puntos. Será que por fin empezamos a comprender que el alcohol y el coche no son compatibles o ¿será sólo miedo a perder el carnet? Es lo que tiene ser un país históricamente vinculado al alcohol. Ya existía la lamada tríada mediterránea en tiempos de la Grecia antigua, base de nuestro modelo socioeconómico: trigo, olivo y cómo no vid. Confiemos en que esta vez el cambio se debe a la concienciación ciudadana.
